El show de autos en Posadas se armó el sábado en el Complejo Municipal Costa Sur, sobre el acceso sur y con el Paraná de fondo, pese al mal tiempo que recortó la convocatoria. Llegaron más de 50 clásicos, tunings y personalizados de un padrón que había superado las 160 inscripciones. La primera edición del Costa Sur Show Car juntó exposición, feria de emprendedores, comida y música con una colecta de alimentos y juguetes para el hospital pediátrico Fernando Barreiro y comedores de la capital.
La organización recayó en la Coordinación General del Camping Costa Sur, Aura Eventos y 4640 Garage. El predio municipal, pensado para el ocio junto al río, se usó como pista de exhibición. Quien se acercó no encontró un concurso cerrado de clubes: había Ford, Renault, Fiat y Chevrolet restaurados o intervenidos, dueños charlando de motores y suspensiones, y una banda de rock local de fondo.
Qué se vio en la primera edición
Santiago Haddad, coordinador del Complejo Costa Sur, lo dijo sin vueltas: el clima dejó en la pista cerca del 30 por ciento de lo esperado. Aun así, la muestra alcanzó para mostrar el perfil de la llamada “familia fierrera”. No todos los autos llaman la atención de lejos. Algunos se destacan por el motor, el equipo de sonido o el trabajo de suspensión. Otros son clásicos que casi no circulan y que, por falta de espacios públicos de exhibición, suelen quedar en el garage.
Ese punto importa en Posadas. Hay encuentros esporádicos de clubes, pero pocos predios municipales con río, estacionamiento y una grilla pensada para el vecino que no necesariamente entiende de cilindrada. El Costa Sur cubre ese hueco: se llega por el acceso sur, se estaciona y se camina entre autos sin pagar una entrada de feria especializada.
Pablo García, de 4640 Garage, el emprendimiento de autitos de colección que acompañó la fecha, adelantó que van a repetir. El objetivo declarado no era solo juntar chapas brillantes. Querían que más gente conozca el complejo y que el predio deje de ser un camping al que se va solo en verano. Los autos, dijo, “traen gente, gente muy sana”. Quien no mira cilindrada igual se queda mirando el trabajo de carrocería, la pintura o el detalle de un interior reconstruido.
Una tarde con causa y con feria
La jornada no se agotó en la ronda de vehículos. Hubo paseo de emprendedores, propuesta gastronómica y presentaciones artísticas. La colecta —alimentos y juguetes— tuvo destino concreto: el hospital pediátrico Fernando Barreiro y comedores comunitarios de Posadas. Ese recorte le da al show de autos en Posadas un pie distinto al de una exhibición de vidriera. Quien llegó con una caja de leche o un juguete entró en la misma lógica que quien llegó a mostrar un Falcon o un 147 tuning.
El mal tiempo de ese sábado no fue un detalle menor. Misiones venía de un fin de semana inestable, con alertas por tormentas y temporal en varios puntos de la provincia. Que la fecha se haya sostenido habla de una decisión de no suspender y de un público que igual se movió. También explica por qué el número final quedó lejos de las 160 fichas iniciales: mucha gente no arriesga un clásico con lluvia o granizo.
En paralelo, la ciudad sigue armando agenda cultural de fin de invierno y arranque de primavera. Quien recorre Posadas en estas semanas puede encadenar el predio del Costa Sur con citas como la 26° Expo Orquídeas, prevista del 4 al 6 de septiembre en la Sociedad Italiana, con entrada gratuita. No son el mismo público, pero sí la misma idea: ocupar espacios de la capital con propuestas que no dependan solo del centro.
Por qué el Costa Sur suma como destino urbano
El Complejo Costa Sur está en el acceso sur de Posadas, con vista al Paraná. Haddad lo describió como uno de los lugares con “la foto panorámica por excelencia” para una tarde-noche. Esa geografía pesa. La capital tiene costanera consolidada hacia el centro y el norte; el sur municipal todavía pelea visibilidad. Un show de autos en Posadas en ese predio funciona como prueba de uso: si la gente va a mirar autos, también puede volver a comer, a un recital chico o a un encuentro de clubes.
Para el municipio, el dato útil no es solo la cantidad de chapas. Es la ocupación de un predio público un sábado complicado y la alianza con privados —Aura Eventos y 4640 Garage— que ya conocen el circuito de exposiciones. Si la fecha se reitera, el Costa Sur puede pasar de camping de fin de semana a sede regular de encuentros temáticos.
La comparación con otras agendas provinciales ayuda a ubicar la escala. En Iguazú, por ejemplo, el cierre de Iguazú Suena juntó orquestas infantiles en un predio turístico. En Posadas, el Show Car apunta a otro segmento: adultos, familias que van a mirar y dueños que invierten tiempo y plata en restaurar. Las dos lógicas conviven en una provincia que necesita fechas fuera del circuito de Cataratas.
Dato útil para la próxima
Dato útil. El Complejo Municipal Costa Sur queda sobre el acceso sur de Posadas. La primera edición del Show Car se hizo el sábado 29 de agosto. Organizaron la coordinación del camping, Aura Eventos y 4640 Garage. Había más de 160 autos anotados; por el clima expusieron algo más de 50. La colecta fue para el hospital Fernando Barreiro y comedores de la ciudad. Conviene seguir las redes del complejo si se anuncia una segunda fecha.
Clásicos, tunings y un público mixto
En la pista convivieron dos culturas que a veces se miran de reojo. El clásico restaurado pide originalidad, patina controlada y respeto por el año de fábrica. El tuning pide sonido, luces, bajada y firma personal. El Show Car no eligió bando. Esa mezcla agranda la convocatoria: llega el que colecciona un Renault 12 y el que armó un Chevrolet con equipo de música para la noche.
Haddad subrayó que hay pocos espacios en la ciudad para exhibir de esa manera. El comentario no es menor. Un auto restaurado necesita luz de día, piso firme y gente que pregunte. Si el único lugar es un shopping o un playón privado, el circuito se achica. Un predio municipal con río cambia el encuadre: la foto incluye paisaje y no solo llanta.
Para quien no sigue el ambiente, la visita igual tiene gancho. Se camina, se come, se escucha una banda y se mira un objeto al que alguien le dedicó años. Ese es el argumento de García: el auto funciona como excusa para descubrir el predio. Si la segunda edición cae con mejor cielo, el número de 160 inscriptos puede traducirse en una tarde llena.
Cómo encaja en la agenda de Posadas
Agosto cerró en la capital con una mezcla de clima pesado y actividades al aire libre. Días antes, el balneario El Brete había sido sede de la observación del eclipse lunar con telescopios del Observatorio Astronómico de las Misiones. El Show Car se suma a esa lista de usos públicos del borde del río: no todo tiene que ser playa en enero.
La diferencia es el público objetivo. El eclipse convoca a familias y a curiosos de la astronomía. El show de autos en Posadas convoca a clubes, a restauradores y a un vecino que el sábado no tiene otra plan. Juntos describen una ciudad que prueba formatos en predios que ya existen, sin esperar un predio ferial nuevo.
Queda pendiente la confirmación de una segunda fecha. Los organizadores hablaron en plural: “van a repetir la experiencia una y más veces”. Si se concreta, el Costa Sur Show Car puede pasar de prueba a cita. El dato a mirar no será solo cuántos autos llegan, sino si la colecta se sostiene y si el predio del sur se instala en el mapa semanal de Posadas.
Mientras tanto, el balance de la primera es claro. Hubo menos autos de los anotados, pero hubo muestra, hubo música y hubo un destino solidario concreto. En un sábado de temporal, eso ya es una señal de que el formato tiene público.
Con información de: Enfoque Misiones.







