Mimby Vida en las Misiones Jesuíticas suma 400 quenas
Mimby Vida en las Misiones Jesuíticas propone fabricar 400 quenas con materiales de origen misionero y formar a músicos para una presentación colectiva prevista para marzo de 2027. El proyecto combina construcción de instrumentos, aprendizaje musical, identidad cultural y una mirada contemporánea sobre las raíces guaraníes y latinoamericanas.
La iniciativa fue presentada este miércoles por la Secretaría de Estado de Cultura de Misiones junto al músico misionero Rodrigo Sosa. El plan contempla cuatro etapas y tendrá como punto de llegada la Misa Popular de las Misiones, donde la organización espera reunir a 400 intérpretes con un repertorio que recorrerá música guaraní, música andina y composiciones de Sosa.
Un proyecto que empieza por construir los instrumentos
La primera etapa de Mimby Vida se desarrollará en octubre con un taller dedicado a la fabricación de las quenas. La capacitación estará a cargo de la lutier Isabel Guari, de Jujuy, y estará abierta a lutieres, músicos, aficionados y personas interesadas en aprender a construir estos aerófonos.
El punto de partida no será solamente musical. La propuesta busca que quienes participen conozcan el proceso completo, desde la selección y preparación del material hasta la construcción de un instrumento capaz de integrarse después a una experiencia colectiva. Esa combinación entre oficio y música es uno de los rasgos que diferencia al proyecto de una convocatoria tradicional para formar una orquesta.
Entre los materiales previstos aparecen la tacuara, el bambú y el tacuapí, especies y recursos asociados al territorio misionero. El uso de estos materiales apunta a vincular el instrumento con el paisaje y con conocimientos que forman parte de la relación histórica de las comunidades con la selva.
De la fabricación a la formación de músicos
Una vez terminada la construcción de las 400 quenas, el proyecto pasará en noviembre a la segunda etapa: la formación de intérpretes. Allí participarán Grillitos Sinfónicos y otros músicos que quieran incorporarse a la propuesta.
La idea es que la fabricación no quede como una experiencia aislada. Cada instrumento será parte de un proceso de aprendizaje que continuará durante el verano con encuentros y ensayos. El objetivo es llegar a marzo de 2027 con un grupo preparado para tocar de manera conjunta.
El proyecto tiene, además, un componente de participación. La convocatoria no se limita a músicos profesionales: también contempla a aficionados y a personas que quieran acercarse por primera vez a la construcción de una quena. Ese formato permite que la iniciativa tenga una dimensión educativa y comunitaria, además de artística.
Una propuesta vinculada al legado guaraní
El proyecto se inscribe en las actividades vinculadas al Año del Legado Guaraní Jesuítico y busca recuperar sonidos asociados a la identidad regional. La propuesta toma una tradición instrumental y la convierte en una experiencia colectiva que involucra a personas de distintas edades y recorridos.
La relación entre cultura, territorio y formación también aparece en otras iniciativas recientes de la provincia. En la Plaza de la Lectura en Garupá, por ejemplo, la cultura se lleva a espacios comunitarios y educativos para ampliar el acceso a libros y actividades. En Mimby Vida, el eje cambia hacia la música y el oficio, pero mantiene una lógica similar: acercar una experiencia cultural concreta a la comunidad.
Rodrigo Sosa explicó que la propuesta nació de la intención de volver a las raíces y conectar la música con la naturaleza y la infancia. Esa mirada atraviesa el proyecto desde el material elegido para construir los instrumentos hasta el repertorio que se prevé para el concierto final.
El concierto de 400 músicos será la etapa final
La cuarta etapa tendrá lugar en marzo de 2027, durante la Misa Popular de las Misiones. Allí se proyecta una presentación de 400 músicos, cada uno con una de las quenas fabricadas durante el proceso.
El repertorio incluirá música guaraní, música andina y composiciones de Sosa. La intención es que el resultado no sea solamente un concierto, sino la síntesis de varios meses de trabajo: construcción, formación, ensayos y participación.
El escenario elegido también aporta una dimensión histórica. Las Misiones Jesuíticas forman parte de uno de los principales circuitos culturales de la provincia y reúnen patrimonio, turismo y memoria regional. La presentación final permitirá vincular esa historia con una expresión artística contemporánea construida desde materiales y conocimientos relacionados con Misiones.
Ese cruce entre patrimonio y nuevas experiencias culturales ya aparece en la agenda provincial. El encuentro cultural realizado en la Casa Museo de Horacio Quiroga, por ejemplo, reunió literatura, patrimonio y comunidad en San Ignacio. Mimby Vida propone una articulación diferente, pero vuelve a poner a la cultura como una herramienta para conectar espacios históricos con nuevas formas de participación.
Una iniciativa que también pone en valor materiales misioneros
Uno de los aspectos más concretos del proyecto es la elección de los materiales. La tacuara, el bambú y el tacuapí no aparecen solamente como insumos para fabricar instrumentos: son parte del relato que la propuesta busca construir alrededor de la identidad regional.
La utilización de recursos disponibles en el territorio puede ayudar a que los participantes comprendan que un instrumento musical también puede ser una puerta de entrada al conocimiento sobre el ambiente. En ese sentido, la propuesta combina cultura y territorio sin convertir a la naturaleza en un simple fondo escénico.
También existe un componente de transmisión de saberes. La construcción de una quena requiere conocer el material, trabajar sus dimensiones y comprender cómo esas características afectan el resultado sonoro. Llevar ese proceso a un taller abierto amplía el alcance de la propuesta y puede dejar capacidades que continúen después del proyecto.
El próximo paso será abrir la convocatoria
La primera actividad está prevista para octubre, cuando se pondrá en marcha el taller de fabricación. La convocatoria alcanzará a lutieres, músicos, aficionados y personas interesadas en aprender, de acuerdo con la presentación realizada por Cultura Misiones.
En noviembre comenzará la formación de intérpretes y durante el verano se desarrollarán los ensayos. La planificación permite que cada etapa tenga un propósito específico y que el concierto final sea el resultado de un proceso sostenido.
Para Misiones, Mimby Vida en las Misiones Jesuíticas suma una propuesta que puede ser leída desde varias dimensiones: como proyecto artístico, como espacio de formación, como experiencia comunitaria y como una manera de recuperar elementos vinculados con la identidad guaraní y latinoamericana.
Una agenda cultural que mira hacia 2027
La presentación de Mimby Vida se suma a una agenda que continuará durante los próximos meses. La Secretaría de Estado de Cultura también prepara para el 8 y 9 de septiembre un encuentro dedicado al legado guaraní jesuítico en el Parque del Conocimiento, con participación de historiadores y especialistas de distintos países de América Latina.
En ese contexto, el proyecto de las 400 quenas aporta una dimensión práctica: no se limita a hablar sobre patrimonio, sino que propone fabricar, aprender, ensayar y finalmente interpretar música. El resultado se conocerá en marzo de 2027, cuando los músicos lleguen a la presentación de la Misa Popular de las Misiones.





